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Depresion

Depresion

Depresion

Todo el mundo, en un momento dado, siente tristeza o aburrimiento sobre todo después de haber sufrido una decepción. Estos sentimientos de tristeza son normalmente breves.

Por el contrario, la depresión es un estado patológico caracterizado por sentimientos intensos de tristeza y desesperación de larga duración y asociados con otras modificaciones psíquicas y físicas. La depresión influye en la vida privada, social y profesional de una persona.

Consideramos que una mujer de cada cinco y un hombre de cada diez, sufrirán depresión en un momento dado. La depresión afecta menos comúnmente a los niños y adolescentes.

Una tipología de la depresion

Existen varios tipos de depresión y el diagnóstico está establecido con arreglo a la intensidad de los síntomas psíquicos y físicos, la duración y la causa específica.

La depresión clínica o fangosa depresiva superior o TDM, es el tipo más importante de depresión en términos de prevalencia y de gravedad, pero los síntomas y su intensidad varían considerablemente según las personas. Las personas afectadas por una depresión superior no tienen, forzosamente, tendencias suicidas y puede que jamás hayan recibido un tratamiento médico. El interés que estas personas tienen por sus actividades, el placer que sacan, su nivel de energía, costumbres alimentarias y sus fases de sueño, se modifican.

El dysthymie hace referencia a un estado depresivo, de ligero a moderado, que persiste por lo menos durante dos años y, a menudo, más tiempo. A pesar de tener síntomas menos graves que los de una depresión superior, el dysthymie puede repercutir sobre la calidad de vida de la persona. A menudo ignoramos que el dysthymie es un estado patológico que responde favorablemente a los tratamientos indicados en el caso de una depresión superior. En el curso del tiempo el dysthymie de ciertas personas se transforma, en un momento dado, en una depresión superior.

El trastorno bipolar o la psicosis maníaco-depresiva se caracteriza por la alternación de períodos marcados por un estado de excitación, con episodios depresivos, y una gama de otros síntomas importantes que no aparecen en otros tipos de depresión.

Otros tipos de depresión comprenden un problema afectivo temporal o EL MONTÓN, la depresión psicótica y la depresión postparto.
· El MONTÓN es un subtipo de depresión que aparece, regularmente, en la misma época cada año (la mayoría de las veces al final de temporada o durante invierno.
· La depresión psicótica se caracteriza por un estado profundo y depresivo asociado con alucinaciones (la percepción de fenómenos que no existen en realidad) o convicciones irracionales (ideas falsas contrarias a la razón).
· La depresión postparto se presenta algunas semanas después del parto. Difiere del estado pasajero conocido bajo el nombre de “síndrome del tercer día” que sobreviene, generalmente, entre las veinticuatro y las setenta y dos horas después del parto. Este estado pasajero está provocado por los cambios hormonales que sobrevienen durante el embarazo y después del parto y que desaparecen, generalmente, en una semana. La depresión postparto dura más tiempo que el estado depresivo asociado con “el síndrome del tercer día”, perturbando el funcionamiento emotivo y social de la mujer.

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En ciertos casos, la depresión está asociada a otras afecciones crónicas teniendo una influencia negativa sobre la calidad de vida y el bienestar.

Causas

La depresión no es un hecho de causa única. Generalmente, resulta de una combinación de factores como un desequilibrio de las sustancias químicas del cerebro, antecedentes familiares, pensamientos o creencias que aumentan el riesgo de depresión y acontecimientos notables de naturaleza traumática o estresante.
La presencia de más o menos cantidad de sustancias responsables del envío de los mensajes al cerebro, es también uno de los factores contributivos a la depresión. Estas sustancias químicas también ayudan a regular nuestras emociones, nuestro comportamiento y nuestros pensamientos. El modo en el que percibimos el mundo y lo que nos llega puede también llevarnos a la depresión.
La depresión tiene un componente genético (antecedentes familiares).

Mientras que la tendencia a la depresión puede ser genéticamente hereditaria, la aparición de un estado depresivo puede ser provocada por un gran número de factores.

Entre los disparadores de la depresión, encontramos:
· Acontecimientos penosos o traumáticos como la pérdida de un familiar o un amigo, una rotura sentimental, un despido…
· Temás médicos como la enfermedad de Parkinson, un accidente vascular cerebral, lupus, hipotiroidismo, dolor crónico y ciertas formas de cáncer.
· El empleo de ciertas medicinas como corticosteroides, esteroides anabolizantes, narcóticos, benzodiazépines, progesterona (contenida en ciertas píldoras hormonales femeninas) y drogas ilícitas como las anfetaminas.
· El alcohol que tiene efectos depresivos breves o de larga duración.
Es esencial reconocer que la depresión no es un estado del que podemos “recuperarnos” por nosotros mismos, y esto no es debido ni a una debilidad personal ni a una falta de voluntad para hacer frente a la situación.

Síntomas y complicaciones

Tratamiento depresion

Tratamiento depresion

Aunque sintamos algunas veces tristeza, el diagnóstico de depresión clínica (depresión superior), se da cuando una persona tiene por lo menos cinco de los síntomas expuestos en la siguiente lista (uno de ellos debe ser un humor deprimido o una pérdida de interés o placer por las actividades diarias), por lo menos desde hace dos semanas:
· Humor deprimido (tristeza).
· Pérdida de interés o placer por las actividades diarias.
· Modificación del apetito o variaciones del peso corporal.
· Cansancio o falta de energía.
· Insomnio (dificultad para dormir) o un exceso de sueño crónico.
· Cambios perceptibles en el nivel de actividad (ansiedad o reflejos lentos).
· Sentimiento de autodepreciación o culpabilidad.
· Dificultades de concentración o de toma de decisiones.
· Pensamientos recurrentes de muerto o suicidio.
Otros síntomas de depresión podrían manifestarse como:
· Pérdida de interés con respecto al trabajo y otras actividades.
· Evitar a los miembros de la familia y amigos.
· Irritabilidad.
· Tendencia a llorar fácilmente.
· Alucinaciones (la percepción de fenómenos que no existen en la realidad).
· Convicciones irracionales (ideas falsas contrarias a la razón).
· Dolores musculares y corporales: dolores de cabeza, dolores articulares o dolor abdominal (ciertas personas presentan estos síntomas en lugar de tristeza).

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La depresion clínica puede ser de una gravedad variable. Bajo sus formas extremas (en el caso de pensamientos suicidas), puede haber un peligro de muerto y ello exige curas médicas inmediatas.
Los síntomas de otras formas de depresión, aunque sean generalmente más ligeras, pueden tener efectos negativos sobre las actividades diarias y la calidad de vida de una persona.

Diagnóstico

Para establecer el diagnóstico de depresion, tu médico te planteará cuestiones sobre los síntomas que sientes y su gravedad. Efectuará un examen físico y prescribirá análisis de sangre con el fin de asegurarse que una afección subyacente no es la responsable de los síntomas.
Los médicos están formados para ayudarte, tomando en serio la depresión y teniendo la competencia para tratarla. Tu médico y tu comenzareis por identificar la naturaleza del problema, para luego él encargarse de elaborar un plan de tratamiento. El primer aspecto podría incluir consultas con un psiquiatra o un psicoterapeuta.

Tratamiento y prevención

La mayoría de las depresiones responde a un tratamiento con antidepresivos, psicoterapia, o una combinación de los dos métodos. Dar informaciones sobre la depresión y su modo de tratamiento, a las personas que padecen de ello y a los miembros de su familia, puede constituir otro aspecto del tratamiento.

A veces las personas afectadas por depresión no se dan cuenta que las medicinas podrían ayudarles, y experimientan un rechazo a la toma de antidepresivos. Existe toda una gama de medicinas en el mercado para el tratamiento de la depresión. Tu médico y tú, unireis vuestros esfuerzos para decidir lo mejor para tu caso.

Entre las medicinas más corrientemente empleadas contra la depresión, encontramos el ISRS (inhibidores selectivos del recaptage de la serotonina como el fluoxétine, paroxétine, citalopram, escitalopram), el IRSN (inhibidores del recaptage de la serotonina y del noradrénaline como duloxétine, venlafaxine y desvenlafaxine), bupropion, trazodone, mirtazapine, IMAO (los inhibidores del monoamine oxydase como moclobémide y phénelzine) y los antidepresivos tricycliques (amitriptyline, doxépine, nortriptyline).

Las medicinas utilizadas en el tratamiento de la depresión comienzan a actuar al cabo de dos o cuatro semanas, aunque un mejoramiento de ciertos síntomas pueda manifestarse desde las primeras semanas. En ciertas circunstancias, la medicina inicialmente recomendada deberá ser cambiada hasta que los signos presentados orienten la prescripción hacia un tipo de medicina más apropiada. Todas las medicinas, incluido los antidepresivos, pueden tener efectos secundarios. Tu médico y farmacéutico deberán darte explicaciones sobre los efectos secundarios más comunes y ayudarte a ocuparte de ellos, si se manifiesten. La toma de la inmensa mayoría de los antidepresivos debería proseguirse desde los seis hasta los veinticuatro meses, después de la resolución del episodio de depresión.

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Las plantas medicinales: estudios probaron que el corazoncillo no era eficaz para las personas afectadas por depresión clínica (la depresión superior). Aunque algunas personas, cuyos síntomas sean ligeros, puedan obtener algunos beneficios, deberías hablarlo con tu médico y farmacéutico antes de tomar una medicina a base de plantas medicinales de venta libre. Anota bien que podría producirse una interacción entre los remedios a base de plantas medicinales, y las medicinas bajo receta o en venta libre.

La psicoterapia: la psicoterapia puede desempeñar un papel importante en una depresión. Los psiquiatras, el psicólogo, y ciertos médicos de familia están formados para ayudar a las personas afectadas por depresión reconociendo los pensamientos que causan un estado depresivo. Grupos de apoyo, los amigos, y los miembros de la familia pueden también ayudarte.

Otros tratamientos:

· En casos más graves recurriremos a un électroconvulsivothérapie o ECT pero, generalmente, se destinan a las personas que no responden a los antidepresivos.
· Luminothérapie o la phototerapia (un método que implica la exposición bajo control a la luz artificial), puede ayudar a ciertas personas que presentan síntomas asociados a un problema afectivo temporal.
· La actividad física y los deportes pueden mejorar el estado de una persona depresiva aliviando su ansiedad, aumentando su apetito, favoreciendo su sueño y mejorando su humor y su autoestima. El ejercicio físico también aumenta la producción de endorfinas, las hormonas que influyen favorablemente en el humor.
· Un modo de vida activo, relaciones de apoyo con la familia y los amigos, así como una perspectiva positiva de futuro, pueden ayudar, considerablemente, a hacer frente a la depresión.

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